Mahón (Maó)
Maó tuvo su época de auge durante la dominación
inglesa, y de ella ha heredado su configuración y arquitectura.
Posee todas las atracciones de una gran ciudad, en la que conviven
lo antiguo y lo moderno. A lo largo de la avenida del puerto se
puede parar y tomar algo en las antiguas tabernas de pescadores
o visitar sus casas y tiendas. Algunas de sus construcciones más
importantes son la iglesia de Santa María la Mayor, las iglesias
de San Francisco y El Carmen, y la Casa Mercadal, que alberga el
museo arqueológico de la ciudad. A sólo 1 km al sur
de Maó, se puede visitar el Talayot de Trepucó, un
importante lugar arqueológico, conocido por su taula de 4,80
m de altura. También muy cerca están las playas Cala
Mesquida y Cala Fons.
Mercadal
Ubicado en el centro de las islas, cerca del Monte Toro, Mercadal
es un pueblo que seduce por el blanco inmaculado de sus casas. A
12 km al norte de la ciudad se encuentra el Cap de Cavalliera, la
punta más septentrional de la isla, en la que se descubre
un paisaje desnudo con casas rurales, como la finca Santa Teresa.
Más hacia el sur (a 16 km), se encuentra la Cala Santa Galana.
Se trata de una magnífica cala de aguas transparentes, encuadrada
por acantilados, aunque lamentablemente ha sido desfigurada con
la construcción de grandes hoteles.
Ciutadella
Antigua capital de la isla, Ciutadella es un pequeño pueblo
con un encanto indescriptible. Dueña de playas extensas y
de arena fina, así como de estrechas callecitas antiguas,
todo en ella es tranquilidad y pureza. Las fiestas de San Juan son
una antiquísima tradición en Ciutadella. El domingo
anterior a San Juan un hombre descalzo, cubierto de pieles y llevando
un cordero recorre la ciudad al son del fabiol y el
tamboril. Los lugares más interesantes para visitar
en la ciudad son: la Catedral, el barrio antiguo, y el puerto.