La Mezquita-Catedral
Es el máximo exponente de la cultura musulmana y está
considerada como la mejor iglesia islámica del mundo. Se
construyó sobre la basílica visigoda de San Vicente,
durante la ocupación musulmana y, años más
tarde, durante la época de la Reconquista, se hizo una catedral
cristiana en su centro. Así, el visitante de hoy contempla
un edifico heterogéneo formado por dos oratorios magníficos
y diferentes, que merecen ser admirados por separado. Para la edificación
de la Mezquita se utilizaron columnas de mármol y piedras
de otros edificios romanos o visigodos. Su interior es un verdadero
bosque de arcos de herradura a rayas blancas y rojas que descansan
sobre centellantes columnas. En cuanto a la catedral, Carlos V,
a pesar de su hermosura, dijo de ella: Habéis destruido
lo que no existía para construir algo que se puede hallar
en cualquier lugar.
Puente Romano
Junto a los mosaicos exhibidos en el Alcázar de los Reyes
Cristianos, constituye una de las reliquias romanas más espectaculares.
Alcázar de los Reyes Católicos
Testigo de los tiempos medievales, el Alcázar de los Reyes
Católicos comenzó siendo la residencia de Alfonso
XI y hoy en día es un edificio impresionante con paredes
anchas, cuatro torres y jardines con fuentes, piscinas y patios
de estilo árabe. En el interior se pueden apreciar magníficos
mosaicos romanos y un fino sarcófago romano del siglo III.
El Palacio de Viana
Es la casa privada más antigua de Córdoba. Posee una
valiosa colección de porcelanas, tapicería, y alfombras.
En su interior se pueden visitar 11 patios y un hermoso jardín.
Museo Municipal Taurino
Ocupa una antigua vivienda en el corazón del barrio judío.
En él se expone una interesante colección de láminas
sobre la lidia, carteles de feria, fotos, trajes de luces y recuerdos
de los famosos toreros cordobeses como Lagartijo, Manolete y Machaquito.
Torre de la Calahorra
Es una fortaleza árabe del s XIV, que defendía el
puente romano. En el interior, un museo audiovisual presenta la
historia de la Córdoba califal con todo su esplendor cultural,
artístico, filosófico y científico.
Plaza de la Corredera
Es una pintoresca plaza rectangular donde tuvieron lugar las primeras
corridas de toros.
El Cristo de los Faroles
La impresionante imagen de Cristo crucificado en la plaza de los
Capuchinos es la estampa más característica de Córdoba.
Madinat Al-Zahra
Los restos de esta ciudad construida en el año 936, constituyen
una de las más importantes muestras de la arquitectura civil
hispano-musulmana.
La Judería
La judería es un encantador barrio blanco lleno de flores,
que queda como testimonio del núcleo judío que existió
ya en la época romana y visigoda y que llegó a ser
un importante reducto intelectual en tiempos de Abderramán
III, cuando se atrajeron a la corte filósofos, científicos
y poetas. Aquí se han erigido monumentos a Maimónides,
hijo errante de Córdoba, y Séneca, el escritor y filósofo
romano (4 a.C. - 65 d.C.), cuya estatua está situada en una
hermosa plaza, junto a la Puerta de Almodovar y la estatua de Averroes
en la calle de la Muralla.
El Museo Arqueológico
El Museo Arqueológico, instalado en un palacio renacentista,
demuestra la riqueza histórica de Córdoba con sus
restos prehistóricos, ibéricos (león de piedra
de Nueva Carteya), romanos (cabeza de Druso), visigodos (tesoros
de Donjimeno), hispano-musulmanes (ciervo de bronce de Medina-Azahara),
mudéjares y renacentistas entre otros.
El Museo de Bellas Artes
El Museo de Bellas Artes, en el antiguo Hospital de la Caridad de
los Reyes Católicos, reúne una importante colección
de pinturas y esculturas, entre las cuales se destacan las obras
de Zurbarán, Murillo, Goya, Sorolla y Mateo Inurria.
Plaza de las Tendillas
Es el centro neurálgico de la ciudad. Posee un reloj que
marca las horas con el rasgueo de una guitarra.
Ruinas Romanas
En la calle Claudio Marcelo, pueden contemplarse, junto al Ayuntamiento,
los restos de un templo romano del s. I y, al noroeste de la ciudad,
junto a la Torre de la Malmuerta, encontraremos las murallas romanas.